Oaxaca de Juárez, México.

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Opinión de: Moisés Molina


La X en la Frente

Septiembre 07
12:46 2009
Moisés Molina
Moisés Molina Reyes (Foto:archivo)
El Partido Revolucionario Institucional y la Mediocrecracia

I

Hoy que el PRI se encuentra en la antesala de recuperar la presidencia de la repblica, es que decid esbozar algunas ideas en torno a esta polmica institucin llamada Partido Revolucionario Institucional.

II
Al inicio de su captulo 7, Giovanni Sartori en "Partidos y sistemas de partidos", parte consciente o inconscientemente de una enorme verdad que da sustento a lo que en estas lneas se trata: "...una comunidad poltica sigue las normas de la competencia cuando en el momento de las elecciones casi todos, sino todos, los escaos se disputan entre dos o ms candidatos al puesto".

De la entera lectura de los textos sartorianos uno puede extraer como principal conclusin que, para el autor de la Teora de la Democracia, el criterio principal para distinguir y clasificar a los sistemas competitivos y a los no competitivos, es el del partido poltico, sin embargo en su caracterizacin inicial por qu habla de disputa entre candidatos y no entre partidos? A quien esto escribe le queda la sensacin de que el autor no distingue entre partidos y candidatos, tal vez porque en el tiempo en que "Partidos y sistemas de partidos" era escrito (1980), ello era innecesario.

De 1980 a nuestros das las cosas han cambiado enormemente. Han cambiado tanto que me atrevo a afirmar que, de la misma manera que el Partido Nacional Revolucionario fue muy diferente al de la Revolucin Mexicana y este a su vez del Revolucionario Institucional, El PRI en la actualidad dista mucho -aunque conserve nombre y emblema- del que "competa" por el poder en 1980.

Mi tesis central es entonces que el PRI, al margen de naturales transformaciones exgenas y endgenas, no es ya ms el "tpico" partido Hegemnico Pragmtico que Sartori vi en la pgina 279 de su texto.

III
Hay que considerar de inicio que en un sistema de gobierno federal o federado como el mexicano, su sistema de partidos comparte la misma caracterstica. Los partidos polticos en Mxico pueden ser nacionales o locales y los nacionales son entonces entidades de inters pblico con un comit nacional, pero tambin con representaciones en cada una de las entidades federativas. En el caso del PRI, no obstante (supongo sin conceder) estar estas representaciones llamadas Comits Directivos Estatales concentradas o subordinadas en torno a un centro de decisiones que es su Comit Ejecutivo Nacional, despliegan su trabajo en un subsistema poltico aparte, que es un sistema poltico local o estatal, muy diferente en su realidad al suprasistema poltico nacional. Cada entidad federativa tiene su propia realidad poltica y la realidad oaxaquea es -ms en estos tiempos- especialmente distinta a la de cualquier otro sistema.

IV
Es curioso que hoy apliquemos para Sartori lo que l mismo dijo: "Hay todo gnero de errores conceptuales, de interpretacin y de prediccin que son resultado de nuestra incapacidad para introducir en ningn marco adecuado al PRI mexicano". Para el italiano, en 1980, en el hegemnico PRI, las decisiones las tomaba su "comit central, compuesto de siete miembros", siendo que desde entonces las decisiones eran tomadas por mandato estatutario por los dos rganos colegiados aludidos en el punto I de este ensayo, y de facto por el jefe nato del partido que era el Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, nunca por el Comit Ejecutivo Nacional. Aquellos eran los tiempos en que el PRI haba pasado a ser de un partido hegemnico ideolgico, cuyo punto culminante fue el perodo presidencial del Gral. Lzaro Crdenas del Ro, a uno hegemnico pragmtico, aparejado con el distanciamiento cronolgico del movimiento revolucionario de 1910 y con aquello en que parece asistir la razn a Sartori: "El trmino de partido revolucionario ha seguido el destino de todas las palabras que se ponen de moda y hoy da pertenecen ms bien al reino de la retrica que al estudio de la poltica". Para 1980, completamente de acuerdo con nuestro autor, el PRI era un prototpico partido hegemnico pragmtico. Tuvo que idear en los lustros previos una reforma constitucional para incorporar a la cmara federal diputados de partido y posteriormente diputados plurinominales, haciendo de nuestro sistema electoral un sistema mixto. El nuestro era un sistema en dos niveles, ocupando el primero el partido hegemnico y el segundo, los restantes partidos satlites a quienes habra que fortalecer desde el partido hegemnico para garantizar una democracia "formal" o aparente.

V
EN 1988 se inaugura, sin embargo, una nueva etapa en nuestro sistema poltico nacional. En ese ao "El PRI" no "estuvo dispuesto a reprimir a los grupos a la izquierda que se convertan en una amenaza" ni siquiera por motivos de seguridad interna. El resultado: la eleccin ms competida en la historia de Mxico y fuertes cuestionamientos a la potencial "poliarqua" mexicana que con la prdida de la credibilidad de sus instituciones electorales, perda asimismo toda posibilidad de alcanzar ese galardn poltico. A partir de entonces el PRI y por consecuencia Mxico no volvieron a ser los mismos y cambiaron radicalmente hasta que en el 2000 la alternancia en el poder se dio. En el 2000 encontramos notas claras de un sistema de partidos competitivo, como seguramente lo tendremos en 2006. El PRI deja de ser entonces el partido hegemnico iconogrfico del siglo XX.

Despus de la derrota, el PRI replantea su relacin con la sociedad y la dinmica de sus relaciones interiores. Convoca de urgencia a una nueva Asamblea Nacional (la XVIII) y reforman sustancialmente sus normas internas, instaurando la figura de los "procesos internos" de seleccin de dirigentes y candidatos. El resto de la historia ya lo conocemos.

VI
No obstante no haber registro alguno de la historia del PRI en Oaxaca, es de suponerse que desde su aparicin desarroll una historia paralela a la de su comit nacional y la suposicin se extiende igualmente a la naturaleza hegemnica de este partido en Oaxaca. El estado presenta, no obstante, dos momentos importantes en que puede dejar de ser considerado como sistema no competitivo: 1998 y 2000.

1998 marca el primer proceso electoral competido en Oaxaca. Tres son los principales partidos contendientes que dividen la intencin del voto. El PRI y el PRD se alzan con las cifras ms altas y tras una gran expectativa pero sin impugnaciones de trascendencia, Jos Murat es declarado gobernador electo primero y despus constitucional. Oaxaca no volvera a ser el mismo.

Al perder en el 2000 la jefatura natural del presidente de la repblica, el poder al interior del PRI se reparti entre sus gobernadores. Y la generosidad del sistema federal brind al PRI la oportunidad (excelentemente aprovechada) de reorganizarse a partir de las gubernaturas que en mayora detentaba. En aquellos estados sin gobernador prista el liderazgo de los comits lo ejercan entre la dirigencia nacional y algn diputado federal o senador de la repblica. 2006 fue inundado por un fenmeno que parti al pas en dos: el norte fue azul y el sur amarillo. Pero fue un fenmeno que dur poco y en los aos subsecuentes las aguas recuperaron su real nivel y el PRI se reposicion nacional y regionalmente como la primera fuerza poltica de la repblica.

VII
Cierro este ensayo esbozando un breve anlisis del sistema de partidos en Oaxaca y con su actual circunstancia. 2004 marca un ao crucial en la historia moderna de la entidad. La contienda electoral, la ms cerrada e intensa de cuantas hemos vivido en Oaxaca y una de las ms complicadas en la historia de Mxico, no fue enteramente protagonizada por partidos, de inicio, no hubieron partidos. Dos coaliciones (formadas por partidos polticos nacionales) y un partido local en desventaja, se presentaron al proceso. De facto la lucha fue entre un candidato y un partido, no entre dos coaliciones. Ni entre dos candidatos, ni entre dos candidatos con sus coaliciones. Para 2010 pretenden repetir la historia los mismos involucrados. Los resultados esta vez sern seguramente diferentes.

Con esto quiero cerrar el crculo aproximndome al inicio de este ensayo. Siendo estrictos, si hablamos como Sartori, de una disputa entre candidatos, podramos decir que el oaxaqueo es un sistema de partidos competitivo, toda vez que Gabino Cue y Ulises Ruz protagonizaron una eleccin "disputada", hubo competencia y hubo competitividad.

Pero no podra faltar quien argumentara que, competencia y competitividad aparte, en Oaxaca no existe un sistema competitivo en los trminos de Sartori, en virtud de que la competencia no fue ni entre partidos, ni entre candidatos. Cu era, de hecho, la figura ms prominente de un lado y el PRI era la figura ms prominente del otro.

Fuera de la contienda y hablando estrictamente de partidos polticos. Oaxaca puede ser an considerado un sistema no competitivo, con competencia, pero sin competitividad. Solos no le ganan una eleccin al PRI ni el PAN, ni el PRD, ni Convergencia, ni mucho menos los tres restantes (PVEM, PT y PUP). El PRI en Oaxaca es, bajo la ptica de Sartori, un partido dominante porque: "siempre que encontramos en una comunidad poltica, un partido que deja atrs a todos los dems, este partido es dominante en el sentido de que es considerablemente ms fuerte que los otros". Encuentro tiles las siguientes evidencias: i) El PRI es el nico partido que tiene estructura y la moviliza; ii) El PRI es el nico que demuestra trabajo en pocas no electorales; y iii) El PRI es el nico que operacionaliza su centro de capacitacin poltica.

En este escenario no es descabellado suponer que aunque sea de facto, corremos el riesgo de convertir en profeca lo que Sartori observ al otro lado del mundo:

"...la pauta del monopartidismo dominante llega a ser un monopolio natural siempre que una escasez espantosa de aptitudes y de personal calificado, implica que, de hecho, no est en juego una prdida de potencial pluralista".

Y de ello no tendr enteramente, ni siquiera significativamente la culpa, el PRI.

moisesmolinar@hotmail.com

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