Oaxaca de Juárez, México.

Noticias de Oaxaca

Noticias de Oaxaca

Noticias de Oaxaca
Noticias de Oaxaca

Opinión de: Mario Sors


Los berrinches sobre la consulta y el descrédito de los medios

Octubre 29
02:40 2018
Mario Sors
ilustración web
Después de cuatro días de una consulta nacional sobre el destino del aeropuerto de Texcoco, finalmente la decisión fue mayoritaria a favor de construir el Nuevo Aeropuerto pero en la actual base militar de Santa Lucía.
 
El proceso estuvo repleto de descalificaciones al grado que rayaba en berrinches tremendos, un papel muy lamentable el asumido por medios de comunicación de alcance nacional y algunos regionales que los vuelve a sumir en el descrédito.
 
Parece que la lección del pasado 1 de julio no fue aprendida por muchos periodistas y presentadores de noticias de élite que una y otra vez buscaban infundir miedo entre la población sobre la posibilidad de cancelar la construcción del aeropuerto en Texcoco.
 
Argumentos sobraron; qué sí los mercados financieros se desestabilizarían, el descrédito internacional, la "mala" imagen de nuestro país hacia el exterior, la supuesta fuga de inversiones, el apocalipsis financiero si la población apoyaba el aeropuerto en la base aérea de Santa Lucía, finalmente esos argumentos no provocaron una sicosis general.
 
Seguido de eso, los argumentos cambiaron por una supuesta ilegalidad en la consulta. Nada más falso.
 
La ilegalidad solamente cabe en quienes no han sabido leer el artículo 35 Constitucional en donde se refiere a los requisitos para la convocatoria a consultas populares.
 
Asumiendo el papel legalista de algunos opinadores profesionales, en el mencionado artículo se refiere a consultas populares, y ésta fue una consulta nacional, como primer punto a diferenciar.
 
El segundo punto es que uno de los convocantes puede ser el presidente de la República y en este caso quien convocó fue el presidente electo, figura que no está contemplada en este precepto constitucional y al mismo tiempo no existe ninguna ley que le prohiba en su carácter de ciudadano convocar a una consulta.
 
Es simple, fue la convocatoria de un particular hacia otros particulares para opinar sobre un asunto, en este caso sobre el aeropuerto en Santa Lucía o Texcoco.
 
Por eso no hay ilegalidad alguna, defender ese supuesto es desconocer o tratar de confundir, no hay alguien que pueda demostrar a la letra de la Constitución que la consulta sea ilegal, es decir, contrario a la Ley.
 
Lo hubiera sido si Andrés Manuel López Obrador la hubiera convocado siendo presidente o que la consulta se hubiese realizado durante su gobierno pero no fue así y por lo tanto no contraviene en nada al artículo 35 constitucional.
 
Ese solo punto que prácticamente no fue analizado en ningún medio de comunicación tradicional, radio, televisión y medios escritos, es un botón de muestra de la pérdida de credibilidad que acumulan la mayoría de ellos al colocarse al servicio de los intereses de unos cuantos.
 
Los medios digitales, han sido un espacio con mayor calidad informativa, en donde se han difundido aspectos, en este tema del aeropuerto, como la escandalosa venta de terrenos alrededor del proyecto en Texcoco, su impacto hídrico y medio ambiental, su financiamento público y mediante las Afores, sus principales contratistas, los pésimos antecedentes del diseñador de la terminal, Norman Foster, cuyos edificios en otras partes del mundo se han tornado una pesadilla en mantenimiento y reparaciones, entre otros puntos intocables para noticiarios en radio y televisión.
 
Una sociedad más informada se está abriendo paso, ya no se se confía en lo que le dice uno o dos presentadores de noticias, ya tiene muchas opciones y alcance a mayores contenidos, esa lección ya se había hecho evidnte pero muchos medios y políticos no lo entendieron y ahora tampoco lo entienden, no sólo están cambiando las formas de hacer política, sino también las de evaluar la información que se difunde por diferentes medios.
 
Ya no existe el medio único, la fórmula Televisa para manipular a la opinión pública ya pereció, ya se le puede hacer su altar de muertos, estamos inmersos en una era de más información, de un abanico de opciones imposible de cooptar por el poder político y económico; una nueva realidad está frente a nosotros.

Otras opiniónes