Oaxaca de Juárez, México.

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Opinión de: Mario Sors


La incredulidad del anuncio de seguridad para Juchitán

Junio 04
02:23 2018
No es de extrañar que el anuncio de seguridad para Juchitán y el Istmo levante una sospecha sobre su alcance real.
 
Los asesinatos son constantes en la región desde poco antes de la llegada del gobierno de Alejandro Murat y en año y medio las condiciones de seguridad no han mejorado, es un problema que no nació de un día para otro y de la misma manera, tampoco puede desaparecer en un instante.
 
Por ello, no resultaría extraño que este anuncio mediático de patrullar con 50 camionetas las miles de calles y caminos de terracería de la zona sea una medida destinada a fracasar.
 
Ya ha ocurrido en otras partes del estado y el país, en donde los elementos policíacos y militares solamente pueden controlar el terreno que pisan.
 
Sería muy penoso conocer que el fondo real del anuncio sea la muerte de la candidata a concejal, Pamela Terán, la directora de Comunicación Social de la Secretaría de Asuntos Indígenas, María del Sol Cruz Jarquín y el chófer Adelfo, porque de ser así sería una mera reacción mediática, sin la mínima planeación.
 
Tal vez, eso revelaría porque en el anuncio del domingo, no se mencionó un plan integral para reactivar la economía formal, tampoco una estrategia de cohesión social que busque ganar un terreno ganado por la delincuencia en la región istmeña.
 
No se perciben ideas claras para enfrentar el problema desde varios frentes, la solución sencilla y carente de imaginación, es poner policías y militares en las calles. Elementos -valiosos todos- que al cabo de un par de semanas regresarán a sus cuarteles.
 
Tampoco se contempla en el anuncio fortalecer a las policías municipales, simplemente se menciona que se va a "coordinar y complementar" a dichos agrupamientos locales, sin un plan a mediano o largo plazo para que esas mismaspolicías se hagan cargo de la seguridad en sus demarcaciones sin estar a merced del hampa.
 
El Istmo, Juchitán y otras ciudades no piden, exigen acciones a fondo en donde, es secreto a voces, buena parte del movimiento económico proviene del crimen organizado y sustituir esa economía no se podrá lograr sólo con uniformados en las calles.
 
Mientras los gobiernos federal y estatal realicen una pantomima de "seguridad", sin entrar a sustituir los componentes sociales y económicos en los cuales la delincuencia ha sentado sus bases, los anuncios y actos oficiales, sólo quedarán en eso, poses, fotografías y discursos. La realidad de zozobra, inseguridad y sangre, esa no cambiará, sólo será postergada.

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