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Opinión de: COLUMNA INVITADA


Adriana Aguilar, funcionaria de alto riesgo para la creación de empresas

Octubre 24
09:15 2017
COLUMNA INVITADA
Oaxaca, Oax.- El pasado viernes, en una entrevista radiofónica, la titular de la Coordinación de Culturas, Economía y Turismo en la capital oaxaqueña, Adriana Aguilar Escobar, admitió que junto con un grupo de unas 10 personas buscan el cierre de una gasolinera cuya apertura ya ha sido aprobada por diversas instancias federales.
 
La funcionaria –al igual que el dueño de la gasolinera- es vecina del fraccionamiento Arboledas Brenamiel, ubicado en los límites del municipio de San Jacinto Amilpas y Oaxaca de Juárez. 
 
Como particular, tiene todo el derecho de inconformarse, pero el hecho que su trabajo actual sea el desarrollo empresarial deja mucho que pensar sobre su forma de pensar y actuar ante empresas cuyas regulaciones tienen mayor complejidad que la apertura de una tiendita de la esquina.
 
 Sólo analicemos algunas frases de la funcionaria durante dicha entrevista.
 
 “Es una obligación que tu menciones cuantas casas hay al lado, no lo dijeron y eso ya es una irregularidad”. Falso, no existe ningún requisito en ninguna norma técnica o ambiental que contenga una obligación que, evidentemente, Aguilar Escobar se inventó.
 
“No me opongo a que haya una gasolinera”. Falso, su oposición es tan evidente que no sólo firmó una queja, sino varias más por otros supuestos riesgos, desde malos olores hasta explosiones. Sin embargo, pese a los miedos de esta funcionaria y otras nueve ó 10 personas, existen dictámenes emitidos por verdaderas autoridades en la materia que desde el año 2016 hasta la fecha, han corroborado que la seguridad de las instalaciones en la estación de servicio, cumple con toda la normatividad vigente. 
 
“Pesa más el riesgo que las fuentes de empleo. Por más que me cuenten, hay 30 empleados o pon tú 70 ¿A cuántas gentes (sic) estallarías (sic) si (la gasolina) se va a ductos de agua que alimentan a 60 colonias?” Es francamente temeraria la postura de Adriana Aguilar ya que con ese clase de razonamiento no sólo la gasolinera de Brenamiel tendría que cerrar, también todas las gasolineras en la zona metropolitana de la capital oaxaqueña deberían ser clausuradas.
 
“Lo único que se le pidió fue ´Mueve tu ducto de agua porque el ducto no puede estar pegado a los tanques de almacenamiento de combustible´" Es necesario explicarle a la señora Aguilar Escobar que dicho tubo es propiedad del Sistema de Agua Potable y Alcantarillado de Oaxaca (SAPAO) y es solamente facultad de ese organismo retirar esa tubería y hasta la fecha no tenemos conocimiento de esa supuesta petición.
 
“No se trata de capricho, no se trata de decoración (sic)” Pues parece que si lo es, ya que ante las resoluciones y dictámenes tanto de SAPAO, como de dependencias federales y especialistas que echan por tierra el argumento del riesgo de contaminación a una tubería de agua, solamente se puede explicar la tozudez en mantener esa queja como un capricho monumental. 
 
“No me aparto que la gente tiene derecho a poner negocios, solo hay que cumplir ciertas reglas” Sería interesante saber cuáles son las reglas que pudiera enlistar la señora Aguilar Escobar, ya que la gasolinera Brenamiel ha cumplido con reglamentos municipales; con resoluciones favorables como la emitida por la Agencia Nacional de Seguridad Industrial y de Protección al Medio Ambiente del Sector Hidrocarburos; con la inspección y aprobación para el inicio de operaciones por parte de la Subgerencia Regional Sur de Petróleos Mexicanos; se cumplió con la revisión de hermeticidad y seguridad de los tanques de almacenamiento y las líneas de conducción; el permiso concedido por la Comisión Reguladora de Energía, mismo que solamente se obtiene tras un exhaustivo escrutinio técnico, entre muchos otros requisitos que se cubrieron oportunamente.
 
“Hace dos años yo no tenía este puesto, no puedo hacer nada por las fechas”. Efectivamente, hace dos años, cuando inició su guerra en contra de la gasolinera, Aguilar Escobar no era funcionaria pero esa sola acción la define, la dibuja de cuerpo entero, porque en este asunto, su razonamiento personal está basado en suposiciones, carente de bases y desconocedora del riguroso marco normativo que cumplió la estación de servicio en Brenamiel para obtener el aval de la Comisión Reguladora de Energía para su funcionamiento.
 
Es posible que la hoy funcionaria municipal, no esté en posibilidades de comprender la cantidad de especificaciones técnicas que se deben cubrir para el funcionamiento de una estación de servicio. Se podría explicar dicha limitación porque su experiencia sobre seguridad -como dueña de un restaurante y un salón de fiestas-, se limita a tener un tanque estacionario de gas y colocar letreros de rutas de evacuación.
 
Aguilar Escobar es apenas un botón de muestra de las dificultades de los empresarios que arriesgan su dinero para obtener una ganancia lícita, crear empleos y fomentar la economía local; cuando se enfrentan con personas con una mentalidad y comprensión pequeñas, ese tipo de funcionarios, esos, vaya que si son de alto riesgo para la sociedad.
 

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