Oaxaca de Juárez, México.

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Opinión de: Moisés Molina


La X en la Frente

Febrero 03
08:16 2014
Ahora que hemos estado recorriendo el estado, comenzando por las colonias de su ciudad capital, atestiguamos la gravedad del problema que tiene Oaxaca.

Oaxaca requiere un cambio agravado, es decir, con urgencia. La ltima visita al estado la di siendo funcionario pblico antes de terminar 2010 y veo con tristeza que muy pocas cosas han cambiado en los municipios que he visitado ltimamente. Si ha habido cambios, no han sido del impacto que un estado como Oaxaca merece.

Cules son los motivos? No quiero prejuzgar, pero es innegable que tienen que ver con los dineros: o no llegan, o son muy pocos; o simple y sencillamente se los roban.
Pareciera que Oaxaca poco a poco se insensibiliza, le han inoculado ese poderoso anestsico contra la capacidad de indignarse. Aterrado, me encuentro con gente para quien una licencia a la tica pblica es normal y hasta justificable. Es vlido robar, a condicin de que no sea mucho, o peor an, a condicin de que "salpiquen"; "que robe pero que trabaje" dicen otros.

En qu clase de demonios se estn convirtiendo los ciudadanos? En los demonios de un apocalipsis cvico. Hemos dejado pasar desapercibida en nuestros anlisis una rara y perniciosa clase de ciudadanos en expansin: aquella a la que pertenecen quienes participan en poltica, votan y hasta se afilian a y milita en un partido poltico, sin tener conciencia poltica, ni siquiera conciencia cvica. O la de aquel que, sin estar afiliado a partido poltico alguno, espera recibir y hasta exige de varios de ellos y de sus actores, apoyo incontestable para fines personales.

Si est bien o est mal, no voy a juzgarlo yo. Me limito a exponer que es un reflejo de la descomposicin; una manifestacin de la espiral del desprecio. El desprecio que los polticos electoreros han desarrollado por sus "vctimas" se prolonga en ms desprecio de sus vctimas convertidas en victimarios. El poltico desprecia a su elector y el elector desprecia a sus polticos.

La poltica y seguramente coincide conmigo, amable lector- es de los vocablos con mayor nmero de acepciones, pero si logrramos conjuntar en un solo volumen la totalidad de ellas, ninguna correspondera a lo que la clase poltica hace en Oaxaca.

Normalmente en una polmica, en un debate, en un desencuentro entre dos partes, una tiene la razn. Oaxaca pareciera el nico lugar en el mundo donde todo mundo toma partido de un debate donde ninguna de las partes parece tener razn. Si no, hay que ver lo que acaba de pasar en el congreso a propsito de los nuevos nombramientos; o en la calle entre la CNP y la CTM.

Cmo pretender tomar partido por alguien cuando hay un muerto de por medio? Por qu luchaba sa persona cuando an viva? En un estado de normalidad nadie tendra que morir por un contrato de trabajo. Nuestros sindicatos cada vez ms se parecen a pandillas de la mara salvatrucha. Solo nos falta verlos con su emblema tatuado en el rostro. Y saben qu es lo peor? Que sin tener razn, tienen razones de sobra.

En el congreso, al final, no tuvo razn ni quien impuso los nombramientos, ni quienes se opusieron a ellos. Cul fue visiblemente el motivo de la "crisis" parlamentaria? Los perfiles que solo conocemos quienes les hemos tratado? No. El procedimiento? Por favor! El motivo fue el dinero. Al menos as lo posicionaron los medios. El congreso se ha convertido desde hace mucho tiempo en una pista de baile para los portafolios y las mochilas de dinero. Y el hambre de la bestia nunca decrece. Pareciera que es progresiva.

En las colonias y los barrios, que pasa? Ese desprecio se vivifica. Nuestra gente ya aprendi. Ahora ya no solo recibe lo que le den; ahora busca a todos y les pide. La funcin del lder de la colonia ya no es de mediador en el intercambio de apoyos por votos; ya es un mediador en el trueque de apoyos por (en muchas de las veces) nada. Y por ello sern ms, a partir de ahora, los polticos que ya no den nada o busquen dar lo menos posible. "Ya estuvo de que nos vean la cara" reclamarn indignados. Y se seguirn buscando ms formas de perpetuar estas relaciones basadas en el engao.

En qu momento llegamos a poner como base de la actividad ms noble que pueda existir, el engao y el desprecio? Dgame amable lector- qu tan mal estamos.

No nos queda, sin embargo, a los pocos que nos queden ganas (y muchas ganas), ms que hacer lo correcto. Despertar cada da con la intencin de que las cosas cambien, con la visin de que todo puede ser diferente, con el entusiasmo de ver al prjimo como algo ms que una boleta electoral con cuerpo o un signo de pesos con cabeza. Si las cosas no cambian, no importa; de cualquier forma habremos ganado. Sentiremos la satisfaccin personal de marcar la diferencia, esa satisfaccin que no se compra con todo el dinero del mundo.

*Delegado Nacional del Partido Verde ecologista de Mxico en el Estado de Oaxaca

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