Oaxaca de Juárez, México.

Noticias de Oaxaca

Noticias de Oaxaca

Noticias de Oaxaca
Noticias de Oaxaca

Opinión de: Moisés Molina


La X en la frente

Junio 30
00:16 2009
Moisés Molina
Perdiste Germán, perdiste (Foto:Alfredo JUÁREZ)
Perdiste Germn, perdiste

El PAN, especialmente su presidente nacional, vea en el debate televisado el pasado Jueves por "el canal de las estrellas", el detonante de un triunfo indudable en las elecciones del prximo domingo. Solo quien debata con mudos puede tener esa desorbitada pretensin.

El debate no pas de eso, de ser un debate ms que no cubri las expectativas y si de un perdedor tenemos que hablar, ese lo fue Germn Martnez.


El debate lo tuvo perdido antes de su realizacin, la inclusin del perredista Jess Ortega no puede tener otra lectura. La frrea oposicin inicial a que "Chucho" fuera incluido, reposicion al panista como un poltico intolerante, caprichoso. A Ortega le convena sobremanera hacerse presente en la transmisin, lo saba bien y por ello deposit tal empeo para lograrlo.

No tena nada que perder y por el contrario mucho por ganar, como efectivamente sucedi. Su deslinde pblico y en cadena nacional, claro y sin cortapisas con Andrs Manuel Lpez Obrador; su postura enrgica, pero mesurada (salvo por el exabrupto mal parafraseado del clintoniano "Estpido, es la economa!") y la prudente dimensin con que abord los temas, seguramente le acarrearon simpatas entre ms de un televidente, que idealmente tendran que convertirse en votos.

De Beatriz nadie que la conozca se sorprendi. La expresin oral le guarda pocos secretos y su slida formacin y lucidez hicieron, como siempre que descollara entre sus pares. Para el discurso y no se diga para el debate Beatriz es garanta.

Al PRI se le podr reprochar cualquier cosa, pero la solidez acadmica y agilidad mental de sus jerarcas est fuera de toda discusin. A alguien escuch decir alguna vez que en el PRI pueden estar los peores, pero tambin estn los mejores.


El debate sirvi para tres cuestiones fundamentales: 1) Para posicionar a las principales fuerzas polticas ante el elector contra el ya famoso y amenazante voto en blanco; 2)Para confirmar, en el voto duro de los partidos, la conviccin de ir a la urna el prximo domingo; y 3) para buscar el valiossimo voto de esa franja del electorado que siempre sufraga, pero que cada vez lo hace por diferentes opciones, a veces por el partido y en ocasiones por el candidato: los llamados indecisos, el voto voltil.

A Germn las estimaciones le fallaron. Se enoj y perdi. Es correcto involucrar en poltica los sentimientos, pero no a tal grado y menos an cuando el histrionismo alcanza niveles criticables. Martnez es expresivo en extremo, el problema es acta con menor esfuerzo sus rabietas que sus complacencias.

Cierto es que eran dos contra uno. Ortega tom venganza y el antiptico presidente del PAN pag en horario estelar su negativa de que el PRD participara en el debate. Hizo causa comn con Beatriz, y la proximidad ideolgica y programtica de la socialdemocracia (una suerte de centro izquierda) representada por el tricolor con la izquierda "moderna" perredista, hicieron pasar a Martnez uno de sus peores ratos.

El error de Germn fue enojarse, una muy mala seal para el televidente que no es panista. Por momentos pareca estar haciendo campaa a favor del Presidente de la Repblica. Ms de uno pudo preguntarse: Qu razn de hacer proselitismo para alguien que ya es autoridad? Yo no lo entend.

Pretender subirse al carro de la labor presidencial creo que tambin fue estrategia equivocada cuando Paredes y Ortega en sendas intervenciones y con cifras en la mano le hacan ver que incluso en el sexenio de Zedillo los indicadores estaban mucho mejores que hoy y que, a propsito de la "crisis mundial" pases de Sudamrica estaban sufriendo, merced al correcto manejo de sus gobiernos, males menores en sus ndices de desarrollo.


Una clase de oficio poltico es lo que los presidentes del PRI y del PRD regalaron al "muchacho pendenciero" y le dieron, acaso, la leccin ms grande de su vida: para ganar un debate es necesario algo ms que el exaltado capricho de querer debatir.

moisesmolinar@hotmail.com

Otras opiniónes