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Yalitza, la figura en Hollywood; DIF Oaxaca, la agencia de fiestas

Enero 27
20:06 2019
La noche del pasado jueves, Yalitza Aparicio, la actriz de Roma, fue recibida en un evento organizado por el gobierno estatal en la capital oaxaqueña, la fiesta se puso buena, con música, canapés y vino, bajo la batuta de la Secretaría de las Culturas y el DIF estatal.
 
Para Yalitza, nacida en Tlaxiaco y su compañera de reparto, Nancy García se puede decir que merecen con justicia el momento que viven y por muchas razones.
 
Sin embargo, la reflexión ahora es sobre el lamentable papel del gobierno estatal que a través de sus dependencias como el DIF y la Secretaría de las Culturas, desempeñaron en la organización del evento que se asemejó más a una pasarela de funcionarios deseosos de acercarse a Yalitza que en un supuesto reconocimiento a la novel actriz.
 
Aunque los voceros gubernamentales han tratado de convencer que el evento realizado en el Patio Los Huajes del Centro Cultural de Santo Domingo de Guzmán, fue un evento privado por parte de la revista Vogue, lo cierto es que todo fue organizado por el gobierno estatal.
 
El espacio es administrado por el gobierno estatal, las invitaciones fueron giradas por el propio DIF Oaxaca, la lista de invitados fue proporcionada por el DIF y la Secretaría de las Culturas, el mobiliario y sonido fue del gobierno estatal, hasta las personas que cuidaban la puerta eran empleadas del DIF, claramente todo fue cubierto con dinero público.
 
Sin embargo, el acceso fue muy selecto, pese a que un día antes la presidenta del DIF, Ivette Morán de Murat había adelantado, en una entrevista radiofónica, que tendría un evento con la actriz de Roma, la gran mayoría de los medios informativos fueron ignorados y pese a solicitar la información de manera directa a dichas dependencias, incluida Comunicación Social del gobierno del estado, todos alegaban desconocer tal evento.
 
No se trata que a los medios de comunicación se nos otorgue un trato preferencial, claro que no, pero cuando se trata de un evento con servidores públicos, haciendo uso de recursos públicos y en un evento igualmente público, no tendría que ser escamoteado el derecho a informar.
 
La información no es un derecho de unos cuantos, es un valor de la democracia y la pluralidad ganado por la gente, no por los medios de comunicación.
 
Lo que si queda de manifiesto es que en Oaxaca, uno de los valores de la película que es visibilizar a esas personas que desde su esfuerzo callado y tenaz construyen los cimientos de una sociedad, solo fue un pretexto para el lucimiento personal.
 
Para ilustrarlo solo dos botones de muestra: la asistencia del secretario de las Infraestructuras, Fabian Villagómez y del secretario privado del gobernador, Armando Mendicuti, servidores ambos cuya presencia no tiene justificación alguna en un evento publicitario.
 
No confundamos, la revista Vogue cumplió con traer a las actrices, principalmente Yalitza, y el gobierno estatal organizó la fiesta.
 
Pero esta costumbre de hacer fiestas con dinero público, el despilfarro y el desprecio a la prensa oaxaqueña, no es algo nuevo. Apenas el año pasado en el portal Página 3, en una nota del periodista Pedro Matías detalló el exceso y libertades de los organizadores de la Guelaguetza de esta forma: "Mientras que en el “Palco Oficial” ni el gobernador ni sus 387 invitados (mil 548 sumadas las cuatro funciones) pagaron sus entradas por lo que se deja de percibir un millón 405 mil 584 pesos. Lo que es peor, a muchos les pagan hospedaje y alimentación con todo y sus recuerdos de la Guelaguetza como figuras de barro negro, textiles o alebrijes."
 
Sobre el trato a la prensa, refirió: "El trato a la prensa local también fue indignante a tal grado que varios periodistas de diferentes medios de comunicación escritos, digitales o radiofónicos decidieron hacerle el “vacío” al gobierno de Murat porque su vocero Alfonso Martínez Córdova decidió que quienes quisieran asistir al auditorio tenía que irse a formar desde las 07:00 horas al Cerro del Fortín para que les dieran su boleto."
 
Ni que decir del trato indignante en contra de la soprano mixe, María Reyna, a quien le cancelaron su presentación bajo el argumento de que "no hay dinero", mientras que a otros artistas como Los Ángeles Azules y Armando Manzanero, entre otros les cubrieron sus honorarios de una bolsa de 10 millones de pesos.
 
En este afán de superarse en desdén e incompetencia por parte de los funcionarios estatales, una periodista oaxaqueña, María de los Ángeles Nivón tuiteó: La Guelaguetza desde afuera; se impone el desorden, la prepotencia, los favoritismos y la reventa de boletos. @alejandromurat @GobOax @Sectur_GobOax”.
 
 
 
La frivolidad también ha quedado de manifiesto desde hace tiempo, la misma María de los Ángeles Nivón describió en su columna en la página primeralinea.mx al secretario privado del gobernador de la siguiente forma: "Y el "Canelito" (Armando Mendicuti) es otro personaje caricaturesco bueno para nada,solo se lapasa haciéndose elchistoso con medio mundo, sigue hasta en la sopa a Alex Murat, como si no tuviera trabajo, solo sirve de "damo de compañía". Además que es evidente que los recursos del gobierno estatal solo están siendo utilizados solo para el goce personal.
 
 
 
Así las cosas, en un evento que supondría un reconocimiento a una mujer índigena triunfante, que lo es, solamente sirvió como un escenario financiado con dinero de los contribuyentes, en donde prácticamente no hubo presencia indígena pero sobraron muchos funcionarios y que evidentemente están convirtiendo los espacios y el dinero públicos en su forma de llamar la atención en los círculos sociales, especialmente de la capital del país y del Estado de México, que es donde provienen buena parte de los funcionarios del actual sexenio.
 
Por supuesto que sorprende el grado de perfeccionamiento de muchos empleados de la administración de Alejandro Murat para acentuar su desprecio e insensibilidad a la función que se les asigna,  sin aportar algo significativo durante su estancia en esta tierra que -sin dudarlo-, abandonarán sin agradecer la comida y el sueldo que recibirán durante seis años. Eso si, la fiesta les quedó muy bonita.